¿Tienes problemas con tu vida personal o de pareja? ¡Podemos ayudarte! Escríbenos aquí contándonos tu caso, y nosotros publicaremos un artículo con consejos y ayuda para tí.
Salud Física y Mental Vida y Salud

¿Puede el Estrés Causar Realmente Vértigo? Esto es lo que hay que saber, según los expertos

Ya conoces la sensación: estás sentado completamente quieto, pero de alguna manera tu mente se las arregla para hacerte sentir como si estuvieras girando o moviéndote hacia arriba y hacia abajo, como si estuvieras en una atracción del parque de atracciones. Estos son algunos de los signos reveladores del vértigo, un trastorno que afecta a entre el 15% y el 20% de la población adulta, según el Handbook of Clinical Neurology.

“Los pacientes suelen culparse a sí mismos o sentir que están perdiendo la cabeza cuando se enfrentan al vértigo”, dice Joey Remenyi, MClinAudiólogo vestibular, terapeuta de neuroplasticidad y autor de Rock Steady: Curando el Vértigo o el Acúfeno con Neuroplasticidad. “Esas sensaciones de vértigo están realmente dentro de ti. Son mensajes neuronales creados por tu cerebro y tu cuerpo, y pueden cambiar a diario. Puede que necesites apoyo para recalibrar esas redes neuronales y poder volver a sentirte tú mismo, pero es absolutamente posible.”

Y como el estrés y el vértigo están inextricablemente unidos, según Remenyi, controlar el estrés adecuadamente puede ayudar. Aquí, estrategias aprobadas por expertos para combatir el vértigo provocado por el estrés.

¿Qué es el vértigo?

El vértigo es cualquier sensación de movimiento o desorientación cuando se está quieto, explica Remenyi. “Puede manifestarse como desequilibrio, mareo, náuseas, inestabilidad o simplemente como sensación de no estar bien”. La sensación de vértigo puede durar entre unas horas y unos días.

Entonces, ¿cómo se produce? El doctor Mohamed Elrakhawy, médico residente del Departamento de Otorrinolaringología-Cirugía de Cabeza y Cuello de la Universidad de Búfalo, explica que hay cinco órganos en cada oído interno responsables de determinar la orientación del cuerpo.

  • Tres canales semicirculares, situados aproximadamente en ángulo recto entre sí, son giroscopios llenos de líquido que señalan al cerebro las rotaciones de la cabeza (como asentir hacia arriba y hacia abajo, agitarse de lado a lado e inclinarse hacia la izquierda y la derecha). Son los responsables de la aceleración rotacional.
  • Dos órganos otolíticos (el utrículo y el sáculo) actúan como pequeños péndulos que se balancean para indicar las aceleraciones lineales de la cabeza. Sobre una membrana gelatinosa se encuentran unos pequeños cristales llamados otoconias, que se desplazan para provocar sensaciones de aceleración lineal, ya sea vertical u horizontal.

La doctora Alyssa Kirby Horowitz, que suele utilizar remedios naturistas para tratar el vértigo de sus pacientes, afirma que el cerebro utiliza diversas estrategias para determinar la orientación de nuestro cuerpo. Ella compara el mecanismo con un nivel de burbuja que se usa en las renovaciones de viviendas.

La relación entre el estrés y el vértigo

Remenyi dice que el vértigo es el resultado de los mensajes de error que se envían entre los oídos, los ojos, las extremidades y el cerebro, por lo que cualquier factor del estilo de vida que provoque fatiga o agobio puede desencadenar el vértigo.

Aquí hay algo en lo que pensar: como un bucle sin fin o un círculo vicioso, el estrés influye en el vértigo tanto como el vértigo influye en el estrés, según Remenyi. “Los síntomas del vértigo pueden hacer que los pacientes se sientan ansiosos, estresados, autocríticos o atrapados en un pensamiento rígido, y todos esos sentimientos son válidos”.

Además, Horowitz dice que cuando estamos estresados, nuestra hormona cortisol aumenta, lo que a su vez repercute en nuestro sistema vestibular, la parte del cerebro que controla el equilibrio y nos hace sentirnos desubicados, como si estuviéramos en un barco mientras estamos en tierra.

Puede parecer que la relación entre el estrés y el vértigo está clara, pero Elrakhawy explica que es un poco más matizada de lo que los expertos pensaban. Dice que la respuesta al estrés es compleja, ya que en ella intervienen varios órganos y mediadores químicos que se segregan en distintos momentos según el estado actual del organismo.

Cita algunos estudios que analizan la relación entre el sistema vestibular y el estrés, concretamente varias hormonas del estrés, como el cortisol:

  • Un pequeño estudio con diez voluntarios sanos investigó la respuesta al estrés tras la estimulación vestibular, y descubrió que los niveles de cortisol se elevaban por encima de los niveles de reposo durante la simulación.
  • Otro estudio publicado en el Journal of Vestibular Research descubrió que había niveles elevados de cortisol en pacientes con vértigo diagnosticado, en comparación con los que tenían vértigo idiopático.
  • Por último, un estudio que analizaba los niveles de cortisol en pacientes con la enfermedad de Ménière (que implica pérdida de audición fluctuante, tinnitus y ataques de vértigo), descubrió que los pacientes diagnosticados con la enfermedad tenían niveles de cortisol mucho más altos en la sangre, pero los investigadores determinaron que era un resultado de la enfermedad crónica sobre la respuesta al estrés, en lugar de la causa en sí.

“Así que es difícil hacer una declaración definitiva sobre el cortisol y el sistema vestibular, aparte de sugerir que están relacionados, siendo necesarios futuros estudios para demostrar una conexión precisa”, dice Elrakhawy.

Cómo prevenir el vértigo provocado por el estrés.

Controlar el estrés no es fácil, dice Elrakhawy, ya que todos tenemos un nivel básico de estrés diario que intentamos limitar. Sin embargo, hay algunas medidas estratégicas que pueden ayudar.

1. Adopte prácticas generales de apoyo a la salud.

Entre las medidas que puede adoptar se encuentran llevar una dieta sana y equilibrada, dormir lo suficiente por la noche y asegurarse de hacer ejercicio y participar en actividades físicas. “Tener un buen apoyo social y una buena red en la que apoyarse puede ayudar a afrontar los factores de estrés agudos y crónicos”, dice. “El tratamiento y la gestión de la ansiedad, la depresión y los trastornos de pánico también son importantes”.

2. Piensa en formas de reducir los factores de estrés diarios.

Remenyi recomienda buscar formas de minimizar los desencadenantes. Por ejemplo, podrías regular tus patrones de sueño, tener esa conversación difícil con tu pareja o jefe, o tachar las cosas pendientes de tu lista de tareas.

3. Prueba técnicas terapéuticas.

Horowitz recomienda ejercicios de respiración, meditación, paseos por la naturaleza, baños, terapia de conversación, escribir un diario, técnicas de liberación emocional o la maniobra casera de Epley, que requiere mover la cabeza en diferentes posiciones para realinear los sensores del oído interno. Además, intenta evitar la inclinación prolongada de la cabeza, como cuando hablas por teléfono, o los movimientos rápidos y alternados de la cabeza (incluso mientras conduces).

4. Busque apoyo nutricional específico.

Los suplementos como el gingko, los antioxidantes y los omega-3 pueden ser útiles, ya que aumentan el flujo sanguíneo al cerebro, dice Horowitz. La vitamina D también puede ser una opción útil. También recomienda optar por alimentos integrales y evitar cualquier cosa que pueda contribuir a la inflamación, como los alimentos fritos o muy procesados, el alcohol o la cafeína. Debido a que su oído interno mantiene un fuerte equilibrio de sodio, potasio y cloruro, ella dice que es importante mantener su consumo de sodio bajo y asegurar una hidratación adecuada.

5. Compruébelo usted mismo.

Si has tomado medidas generales en vano, puede que sea el momento de optar por la vía de Remenyi, que consiste en ser amable, sin reñirte por experimentar estos problemas. Recomienda, en primer lugar, “no hacer nada y no cambiar nada. Simplemente, date cuenta [de tu estrés] y ofrécete el mismo nivel de compasión que podrías ofrecer a un amigo en tu situación”.

Una vez que hayas trabajado en tu salud física, psicológica y espiritual, Remenyi recomienda “Déjate caer de verdad y celebra las decisiones que estás tomando para nutrirte y cuidarte”, dice. “Haz que el proceso de cambio sea gratificante en lugar de punitivo o rígido. Aprende a disfrutar de tu cuerpo en lugar de temer el próximo ataque de vértigo haciendo más de estos pequeños cambios cada semana.”

Qué hacer durante un ataque de vértigo.

Elrakhawy reconoce lo aterradora que puede ser la situación, especialmente si es la primera vez que la experimentas. A continuación, aconseja cómo manejar un ataque de vértigo:

  1. Lo primero que hay que hacer es sentarse enseguida en una silla o en la cama para estar a salvo de las caídas.
  2. Estar en una habitación tranquila y oscura puede ayudar a reducir la sensación de dar vueltas.
  3. Moverse con cuidado y despacio, sobre todo prestando atención a los movimientos lentos de la cabeza es importante.

A partir de ahí, “un seguimiento con un médico para evaluar la causa del ataque es fundamental, para intentar evitar un evento similar en el futuro o mitigarlo”, dice Elrakhawy.

Otras causas de vértigo.

Digamos que has hecho el trabajo de reducir los factores de estrés diarios de tu vida, y sigues experimentando ataques de vértigo. Puede que merezca la pena investigar otras causas fundamentales del vértigo bajo la dirección de su médico de cabecera, como la genética, las hormonas, los niveles bajos de azúcar en sangre, la deshidratación, la disfunción intestinal, las infecciones víricas, los trastornos inflamatorios, los traumatismos físicos y los patrones respiratorios irregulares.

Elrakhawy dice que entre la larga lista de posibles culpables, algunos de los más comunes son:

  • Neuronitis vestibular (laberintitis), que suele ser un único episodio agudo causado por una infección vírica. “Se asocia a los síntomas de una gripe reciente y puede durar días”, dice.
  • Enfermedad vascular, como el ataque isquémico transitorio que afecta a la circulación posterior, como un episodio no recurrente.
  • Vértigo Postural Paroxístico Benigno, que es el tipo más común y suele durar menos de un minuto. “Está causado por la inclinación de la cabeza en un patrón específico que provoca una estimulación anormal de los cristales del sistema vestibular”, dice.
  • Enfermedad de Ménière, que es una afección crónica con una tríada de vértigos episódicos que duran de minutos a horas. Puede experimentar una pérdida de audición fluctuante y acúfenos. “Se cree que se debe a la distensión del espacio lleno de líquido dentro de los órganos vestibulares”, dice Elrakhawy.
  • Según Elrakhawy, la migraña puede estar relacionada con el vértigo o ser causada por él.

“Uno de los muchos sistemas en los que incide es la respiración”, dice Horowitz. Explica que el estrés o la ansiedad alteran nuestros patrones de respiración, lo que permite que entre más dióxido de carbono y menos oxígeno. Esto, a su vez, contrae nuestros vasos sanguíneos, reduciendo la cantidad de sangre que viaja a cada región de nuestro cuerpo, perjudicando así su funcionamiento general.

Lo que puede resultar bastante frustrante es que la explicación del vértigo sea a veces idiopática, es decir, que su causa de origen sea desconocida o inexplicable por la ciencia, dice Remenyi. “Aunque sea muy incierto y molesto para la gente que recibe este diagnóstico, puede ser una invitación a rendirse y a buscar más profundamente la fuerza interior para superar los síntomas del vértigo crónico, utilizando la sabiduría del cuerpo y no apoyándose demasiado en diagnósticos, curas o arreglos externos.”

Conclusión.

Tu experiencia con el vértigo puede ser frustrante, pero hay esperanza. El vértigo no es una enfermedad, sino una experiencia sensorial que nuestro cerebro recibe a través de patrones y entradas neuronales, dice Remenyi. “Utilizando la neuroplasticidad para cambiar nuestras vías cerebrales y desarrollar nuevos patrones neuronales deseados que nosotros elegimos, podemos superar completamente los síntomas del vértigo y construir una nueva sensación de normalidad”, afirma. Teniendo en cuenta que el vértigo es un síntoma, más que una enfermedad, Elrakhawy dice que hay que acudir a un profesional médico rápidamente cuando aparezca, para descartar cualquier causa potencialmente mortal.

Etiquetas

Acerca del Autor

Staff

Staff es el equipo de YokiPost, donde nuestra misión es servir y traer la mejor información posible, consejos, experiencias y opiniones en esta página. Queremos ayudar a nuestra comunidad a mejorar su vida, ofreciendoles la mejor orientación posible.

Agregar un Comentario

Clic Aqui para Publicar un Comentario