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Crianza

7 Errores en la Crianza de los Hijos Que Pueden Dañar su Bienestar

En muchos sentidos, ser padre es el acto de equilibrio más delicado de todos. No sólo debemos llevar a nuestros hijos a la adultez y alentarlos a crecer, sino que también existe una necesidad apremiante de actuar como sus tutores para protegerlos del daño físico y mental.

Este equilibrio es difícil de lograr, e incluso con las mejores intenciones es posible cometer errores involuntarios que afectan negativamente al crecimiento y bienestar de tus hijos. Sin embargo, con la conciencia de estas trampas en su crianza, es de esperar que tu puedas evitarlas y proteger a tus hijos de un daño a largo plazo.

Errores en la Crianza de los Hijos Que Inadvertidamente Pueden Dañarlos Fisica y Mentalmente

1. No Demostrar en Acciones lo que les Enseñamos

Si bien es cierto que los niños deben tener el poder de forjar su propio camino en la vida, es nuestra responsabilidad como padres inculcar los valores y principios que guiarán sus decisiones como adultos responsables. No te equivoques; nuestras acciones hablan más que las palabras en la mente de un niño, por lo que es crucial que traten de impartir comportamientos y valores a través de un ejemplo físico consistente.

Si tu propio comportamiento no es ético y no coincide con los valores que les inculcas a tus hijos, ellos notarás y desarrollarás un conjunto de valores confusos que obstaculizan la toma de decisiones fuertes.

2. Imponer Nuestra Propia Voluntad

Como padres de mente fuerte, es natural que queramos que nuestros hijos sigan nuestros pasos. Puede haber razones psicológicas poco saludables para esto, tal deseo de controlar a tu hijo o vivir vicariamente a través de tus acciones. De cualquier manera, es importante asegurarte de que no impongas involuntariamente tu propia voluntad, ya que esto puede hacer que siga un curso futuro que lleva al fracaso o a la infelicidad.

Por ejemplo, un padre anima a su hijo a forjar una carrera en el sector manufacturero donde él ganaba la vida. Aunque realmente creía que esto era lo mejor para su hijo, y a pesar de que el sector manufacturero representando el 52% de todas las exportaciones en su pais, no se trataba de una trayectoria profesional que pudiera ayudar a su hijo a conseguir una estabilidad o satisfacción a largo plazo.

Por lo tanto, aunque un padre debe ofrecer siempre un consejo objetivo cuando su hijo se acerque a él, debes abstenerse de imponer tu voluntad e influir indebidamente en sus decisiones.

3. Evitar que Corran Riesgos

Ocasionalmente, los padres podemos y debemos imponer nuestra propia voluntad, ya que estimula a nuestros hijos a seguir un curso seguro y familiar en la vida. Esto ayudará un poco a alivir el temor de que tu hijo falle, pero el hecho es que aprender a tomar y manejar los riesgos calculados es una lección de vida crucial que preparará a tu hijo para la edad adulta. Si bien es nuestro deber primordial proteger el bienestar físico y mental de nuestros hijos, debemos ser equilibrados en nuestro enfoque si queremos alcanzar nuestras metas como padres.

Los psicólogos en Europa han descubierto que los niños que no juegan al aire libre no experimentan caídas o heridas, por ejemplo, eso frenar el desarrollo emocional y causar fobias en la edad adulta. Por lo tanto, los niños deben estar capacitados para asumir riesgos pequeños y controlados que impartan lecciones valiosas, fomenten la independencia y ayuden al desarrollo de la madurez.

4. No Distinguir Entre Amenazas Genuinas y Percibidas

Para que tu hijo pueda afrontar con éxito los riesgos, deberá mantener una mentalidad objetiva y distinguir con éxito entre las amenazas reales y las percibidas. A menudo, como padres, nos esforzamos por hacer tal distinción, ya que permitimos que nuestras mentes sean invadidas por miedos irracionales y experiencias subjetivas que han obstaculizado nuestro propio desarrollo.

Digamos que le tienes miedo a viajar y te resistes a viajar con tu hijo en un auto. Aunque para todo debemos de tomar precaución, esto puede ser fácilmente agravado por miedos subconscientes e incidentes que pueden haber ocurrido durante tu propia infancia. Para romper este ciclo psicológico, necesitarás pensar lógicamente e identificar las amenazas precisas, tales como el riesgo de que tu hijo se lesione en una choque.

Desde aquí puede tomar medidas prácticas, como instalar y utilizar con éxito los cinturones de seguridad.

5. Intentar Resolver Sus Problemas Presentes y Futuros

Podría decirse que el ritmo de los avances tecnológicos y los cambios sociales generalizados han impedido que la generación actual de jóvenes desarrolle el mismo conjunto de habilidades para la vida que las generaciones anteriores. Los padres de hoy en día también son más propensos a intervenir y rescatar a sus hijos de las dificultades o penurias percibidas, resolviendo sus problemas constantemente a expensas del crecimiento y el desarrollo a largo plazo.

En el Reino Unido, por ejemplo, se calcula que los padres contribuyen con 23,000 dólares para ahorro de la primera casa de sus hijos. Esta es una suma enorme que a menudo se ofrece incondicionalmente, negando la necesidad de que los jóvenes adultos desarrollen habilidades básicas para enfrentar y resolver problemas que se espera que posean a medida que crezcan.

Otros de los errores que cometen los padres es realizar las tareas de los hijos y evitar que cooperen con las tareas del hogar. Esta es la culminación de un patrón establecido en la niñez, y que puede tener un impacto debilitante a lo largo de la vida de nuestra descendencia.

6. Permitir que la Culpabilidad Interfiera con La Crianza de los Hijos

Si el miedo es una de las emociones negativas que impide la crianza efectiva de los hijos, la culpa es otra que debe ser considerada cuidadosamente. Esto es particularmente cierto en el caso de los padres inexpertos o primerizos (o aquellos con múltiples hijos), que a menudo se resisten a molestar o decepcionar a sus hijos, incluso en los casos en que sus demandas son irrazonables y, en última instancia, no están en su mejor interés.

El efecto acumulativo de tal comportamiento se manifiesta en un niño mimado con un sentido de derecho, que a su vez puede engendrar rasgos tales como la arrogancia y el egoísmo en la vida adulta. Estos atributos son extremadamente perjudiciales para el cultivo de las relaciones adultas y, en este sentido, ceder a un sentido de culpa irracional y fugaz puede desencadenar toda una vida de problemas de personalidad que son imposibles de superar.

De este modo, los padres cometen el error de sentir culpa cuando los niños lloran, y muchas veces, terminan cediendo a lo que originó ese llanto

7. Negarnos a Compartir Nuestros Errores Pasados

Por último, es importante encontrar el equilibrio ideal entre oprimir o asfixiar a los hijos y dejarlos crecer. Después de todo, los adolescentes siempre están un poco más ansiosos por extender sus alas lo mas pronto posible, y mientras que tu debes intentar impedir esta ambición cruda, también debe mirar y apoyarlo siempre que sea posible.

Aquí es donde tus propias experiencias únicas pueden entrar en juego, particularmente cuando te enfocas en ejemplos relevantes y les explicas objetivamente a tu hijo. Al compartir los errores que tu haz cometido, puede llenar vacíos críticos en el conocimiento y la experiencia, mientras ayudas a tu hijo a tomar decisiones más informadas sobre temas como fumar y el consumo de alcohol.

Sólo recuerda educar a tu hijo sobre las consecuencias de estos errores y explicarles cómo te recuperaste de ellos, ya que esto ayudará a prepararlos a pesar de la decisión que finalmente tomen.

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